Hablemos de Septiembre: La nueva realidad

Terminamos el curso 2019/2020 lleno de inquietudes y en un escenario tremendamente incierto. Durante estos meses de pandemia, la Fundación Maecenas ha intentado apoyar a las diversas comunidades educativas en el mundo: hemos desarrollado una página web con recursos educativos ( www.recursosmaecenas.com) que ha tenido cientos de miles de visitas, hemos impartido consultorías y formaciones a diversos colegios en España y Latinoamérica con nuestros partners internacionales - Didáctica Formación e InnovaMex - y cerramos todo este periodo, con la apertura del Campus Virtual Maecenas Singularity School (www.campusmaecenas.com). Si en septiembre 2019, me dicen que vamos a vivir todo esto… no hubiera dado crédito.


Y por fin llega el esperado fin de curso, pensando que durante este verano despertemos de este sueño o pesadilla que ha provocado una catarsis social sin precedentes, desconocida para todos y en especial para la educación y los colegios. En el pasado mes de marzo, en mi último artículo “El cisne negro”, ya puse sobre la mesa la más que posible opción de que no volviéramos hasta septiembre y así ha sido. Aunque la Administración educativa haya querido lanzar fuegos de artificio mandando mensajes ficticios sobre la posibilidad de reiniciar el curso a finales de mayo o en junio - y algunos colegios lo hemos hecho -, la verdad es que no estábamos preparados ni sanitariamente ni emocionalmente, para acometer esa apertura express. Gran milonga de que podría servir como test para la apertura de septiembre.


Muchos docentes y muchos directores están con la idea de que en septiembre todo volverá a la mal llamada “Nueva normalidad”. No sé muy bien quién habrá acuñado este término, porque la normalidad - si de verdad es normalidad - nunca es nueva. El lunes pasado, en una reunión de directivos de la Fundación Becar de México, un patrono de uno de los colegios me hizo la reflexión al hablar del término: la nueva realidad. Será la nueva realidad que viviremos socialmente, y por supuesto, en nuestros colegios.


Seguramente que muchos de los que estáis leyendo este artículo podéis pensar que durante este verano las cosas se estabilizarán, y que en septiembre podremos empezar sin ningún tipo de irregularidad o sin excesivos problemas.

En mi opinión, y lejos de parecer tremendista, quiero como siempre aportar mi visión y mi idea como directivo escolar, de que en septiembre comenzaremos el curso como si no hubiera pasado nada, pero me temo que emocionalmente, todos tendremos una inevitable sensación de que podremos volver a cerrar. Ya lo comentan los médicos especialistas, pues si eso es así, preparémonos para ese más que probable escenario.


Todos los directivos de colegios con los que he hablado, han trabajado sus protocolos sanitarios, sus protocolos organizativos, y sus protocolos pedagógicos, esas tres grandes áreas que hay que tener en cuenta para la reapertura. Cada uno lo ha hecho, intentando leer el escenario en el que estamos y desde aquí interpretar cuál puede ser el escenario en septiembre.


Por poner un poco de orden, propongo determinadas cosas que tenemos que tener claras y planificar:

  • Determinar el número de alumnos que se incorporarán. No lo harán todos. Y eso ajusta mucho los recursos materiales y humanos.


  • Los profesores tendrán que asistir pues los grupos de riesgo ya no serán tenidos en cuenta para no asistir al Colegio. Sólo quedarán exentos, aquellos que padezcan la enfermedad.


  • Tener en cuenta que por mucha rigurosidad que pongamos en el protocolo sanitario, no estaremos exentos de brotes y contagios, por lo que es importante dejarles claro a las familias de que existe esa posibilidad.


  • Entender de manera diferente la versatilidad de los espacios. Clases,comedores escolares y patios deben optimizarse y buscar opciones alternativas para una mayor seguridad.


  • El “AULA HIBRIDA” como opción principal a la asistencia de los alumnos al Colegio. No parece que vaya a ser obligatorio asistir al Colegio en septiembre, y que las familias podrán - bajo su criterio - mandar a sus hijos a clase. Para ello será muy necesaria la formación de los profesores en herramientas pedagógicas virtuales y en estrategias técnicas para atender los dos escenarios de manera simultánea: alumnos en clase y alumnos en casa. Ya no valdrá el escenario virtual en bloque. Será un nuevo concepto de aula, y por la tipología de colegio … nos irá la supervivencia en ello. Veremos como reaccionan las familias si no se atiende bien a sus hijos al quedarse en casa.


¿Y si volvemos a cerrar?


Pues habrá que preparar mejor que nunca todos los recursos metodológicos, emocionales, evaluativos, tecnológicos y organizativos, para que toda la Comunidad Educativa - en especial alumnos y profesores - se llenen de motivación para tomar con buen pulso una nueva fase de confinamiento.


Educativamente, será durísimo … socialmente mucho más. Ojalá que no lleguemos a esa situación. Y si es así, que las direcciones escolares, hayamos preparado bien todo. Y ya saben … “ el problema no es equivocarse, el problema es equivocarse dos veces en lo mismo”.


Buen verano a todos, y descansad. Nos lo merecemos todos.


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