• Adaptado S. Murray ( BBC Worklife)

¿ QUÉ SABEMOS DEL COEFICIENTE DE ADAPTABILIDAD ? NUEVAS DINÁMICAS PARA EL AULA


Nueva semana llena de nuevos retos: curso de formación en el nuevo MODELO EFQM, curso de formación en el ESIC sobre Talento Digital. Y una alegría: me han admitido en el curso sobre Liderazgo del MIT. Un reto importante para formar parte de esa red de especialistas en liderazgo.

Por otra parte, este próximo fin de semana, finalizan el posgrado de Dirección e Innovación Educativa en Madrid. Un grupo de directivos extraordinarios que ven recompensado su trabajo de más de un año.

Y por último, un éxito nuestra Jornada que haremos en Palma de Mallorca, desde el marco de Innova Mallorca y que Miquel Flexas - nuestro director de proyectos en Palma- ha dado forma con una maestría única¡ Puedes consultar las Jornadas en la web www.innovamallorca.cat

Cada vez empiezo a ver en más lugares, el término VICA ( VUCA en inglés ) como uno de los factores que más están influyendo, o deben influir, en el devenir de la sociedad en los próximos años. En mis últimas ponencias, me ha parecido importante traer a nuestra realidad escolar este concepto que reflexiona sobre 4 aspectos principales:

  • Volatilidad: por lo dinámico y cambiante del entorno y el ambiente donde nos movemos.

  • Incertidumbre: Por lo impredecible que es todo actualmente, y lo difícil que supone prever qué va a pasar.

  • Complejo: por la cantidad de interacciones, conexiones y relaciones que la tecnología está generando de forma exponencial.

  • Ambiguo: ya que todo puede ser interpretado de diversas maneras, en función de los diversos escenarios que vamos enfrentando.

Creo que estos factores son necesarios en cualquier centro educativo que en estos momentos se plantee definir su estrategia y su visión como punto de arranque para intentar proponerse su valor como Proyecto Educativo de cara a un escenario planteable del 2025.

Cuando uno piensa en este VICA, me resisto a sus siglas en inglés, intenta entrever cómo desempeñar habilidades en nuestros profesores y alumnos, y cómo liderar un proyecto que pueda tener sentido para afrontar este escenario.

Aquí es donde os propongo un nuevo concepto de por donde se pueden resumir las famosas softskills sobre las que tendremos que trabajar en estos tiempos de transición social: el coeficiente de adaptabilidad.

Durante mucho tiempo, hemos estado centrados en el denominado “Coeficiente Intelectual”, como el conjunto de capacidades de memoria visual, matemática o pensamiento analitico, e intentando medirlo, hemos interpretado en ello, la capacidad de las personas para tener éxito en el futuro. Desde luego que soy tremendamente crítico con este tipo de pruebas - soy psicólogo y las he tenido que pasar para orientar o determinar escenarios escolares de mis alumnos - pero no paro un minuto de tiempo en ello. Sin embargo, sí que creo muy importante hacer un llamamiento a todos los orientadores escolares sobre su nueva función en el Colegio, y cómo deben reorientar su labor ante todo lo que está cambiando el mundo laboral y la formación necesaria para poder afrontarlo.

Por otro lado, también hemos trabajado en estos últimos años en el desarrollo del llamado “Coeficiente Emocional”, como un conjunto de habilidades y destrezas alrededor de la Inteligencia Emocional - autoconocimiento, empatía, motivaciones … - y desde luego que toman una dimensión muy importante en este momento en el que la tecnología se empodera de forma acelerada en nuestras vidas y en todos los entornos sociales y laborales.

Por otra parte, ya nadie duda en estos momentos de la importancia que tendrá nuestra capacidad para desempeñar con solvencia todos los aspectos críticos que dan forma a la inteligencia emocional, para poder desarrollarnos en un mundo tan especial como el que nos va a tocar vivir.

Pero intentando proyectar un poco más estos escenarios, me gustaría proponer que debemos incorporar el “Coeficiente de Adaptabilidad” en el porfolio de habilidades a desarrollar en nuestros alumnos y en nuestros profesores. Y cuando hablo de hacerlo en los profesores, me refiero de preparar un buen plan de formación estratégico en estas dinámicas.

Este “Coeficiente de Adaptabilidad” no es solo la habilidad de integrar nueva información, sino la de resolver la que es relevante, desaprender la ya obsoleta e inútil, y hacer un esfuerzo consciente para cambiar.

El coeficiente de adaptabilidad también implica flexibilidad, curiosidad, coraje, resistencia y habilidades para resolver problemas, todas ellas dentro del cuadro de Soft Skills.

ADAPTARSE O QUEDARSE FUERA DE LA RUEDA DEL CAMBIO

Como también comento en numerosas conferencias y cursos, la tecnología está cambiado enormemente cómo se realizan muchos trabajos, y esta alteración continuará: en los próximos tres años, 120 millones de personas en las 12 economías más grandes del mundo podrán necesitar nuevas habilidades debido a la automatización, según un estudio de IBM de 2019.

En este sentido os recomiendo las reflexiones de Harari en su libro “21 lecciones para el siglo 21” donde realiza una extraordinaria reflexión sobre el devenir de las habilidades, el problema del “agotamiento formativo” - asunto que me parece muy importante tratar en el futuro - en el que se puede caer, y cómo vamos camino de hacer un cuello de botella laboral por esa falta de previsión en la cadena robotización - nuevas habilidades - desempleo - selección natural .

Para evitar esta situación y no dejar caer un buen número de generaciones en el punto intermedio de esta revolución, debemos fomentar habilidades en nuestros alumnos, que dentro del marco del Coeficiente de Adaptabilidad, les permitan desarrollar nuevas habilidades como la creatividad para resolver nuevos problemas, empatía para comunicarse mejor y responsabilidad, usando la intuición humana para complementar el conocimiento de las máquinas.

Aquí está el punto crítico: no te quitará el puesto una máquina, te lo quitará otra persona que sepa trabajar con máquinas. Por lo tanto, el éxito estará en las personas que sepan hacer cosas que complementen la relación con las máquinas, por eso mi obsesión por acelerar la presencia del pensamiento computacional en las aulas/materias, y no solo en la materia de tecnología.

Los tres coeficientes - intelectual, emocional y de adaptabilidad - son complementarios, ya que todos te ayudan a resolver problemas y, por lo tanto, a adaptarte. Y seguramente que siempre los hemos trabajado, pero lo que pasa es que cambian su prioridad según el momento social, y hoy en día, creo firmemente que el de adaptabilidad se presenta como crítico y prioritario.

¿SE PUEDE MEDIR LA HABILIDAD DE ADAPTABILIDAD?

Un estudio realizado por IBM en 2019, destacó que la habilidad más crítica para los trabajadores es la capacidad para ser flexible y adaptable al cambio.

Los diferentes estudios hablan de la complejidad de medir de forma efectiva este nuevo escenario de habilidades, pero se entiende como uno de los nuevos retos de los departamentos de RRHH - en los colegios no solemos tener, salvo en grandes corporaciones- el poder determinar como contratar nuevos trabajadores - nuevos profesores - con un alto CA.

Desde la consultora Goldman Sachs - uno de los mayores bancos de inversión del mundo - proponen diversas estrategias para buscar ese potencial de adaptabilidad:

  • Si pueden desaprender información.

  • Si disfrutan con los retos y nuevas experiencias

  • Si pueden imaginar posibles versiones del futuro, preguntando "¿Y si?"

Penny Locaso, fundadora de la compañía educativa BKindred, afirma que las personas más valientes y atrevidas, tienen una capacidad de adaptación mayor.

Desde su punto de vista, podrían plantearse diversas maneras de aumentar la adaptabilidad: limitar las distracciones y aprender a concentrarse para que se pueda determinar qué adaptaciones hacer, tener curiosidad por las cosas que te fascinan a través de conversaciones más que buscando la respuesta en Google, algo "que hace que nuestros cerebros sean perezosos" y disminuye nuestra capacidad para resolver desafíos difíciles, y por último, provocando preguntas incómodas en las discusiones, buscando el riesgo y la reflexión profunda.

Este es el asunto. Desde aquí, las ideas deben ir orientadas a cómo desarrollar un proyecto basado en este tipo de aprendizajes. ¿Desde el perfil del alumno del Colegio? ¿Desde el documento de Misión Visión y Valores? ¿Desde el marco pedagógico del Colegio y un seguimiento adecuado del trabajo de cada profesor en sus programaciones?

Toca innovar en el concepto de trabajo en el aula. Más humanismo, más tecnología como herramienta de empoderamiento, y no tanto como herramienta de búsqueda pasiva, y más desarrollo de habilidades adaptativas de nuestros alumnos, y por supuesto de nuestros profesores.

Seguimos en la brecha¡¡ Nos vemos en las redes¡¡ #cerogrados #maecenasexecutive

"Aprender a aprender es fundamental para la misión. La capacidad de aprender, cambiar, crecer, experimentar será mucho más importante que la experiencia en el tema" (Edmonson)


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